viernes, 22 de febrero de 2008

El nuevo enemigo mundial de los Pobres: Los Ambientalistas- caso Iquitos (peru) con sus sandias (verdes por fuera... rojos por dentro)




los mineros de Colorado han luchado larga y duramente por su derecho a organizarse y tener seguras condiciones de trabajo. Muchos han pagado con su vida en esta lucha. Algunos fueron víctimas de los escasos estándares de seguridad que solían caracterizar la industria, mientras otros murieron en sangrientas confrontaciones cuando los dueños de las minas rápidamente contrataron ejércitos privados para enfrentar a los trabajadores problemáticos.Siendo un periodista liberal* europeo, estas historias me eran familiares y sabía también, como mineros de Europa enfrentaron batallas similares para mejorar sus vidas en el trabajo. Estas luchas han significado que los mineros hayan tenido siempre un estatus especial para nosotros los izquierdistas. Eran una raza superior que peleaban por ellos mismos y por los derechos de todos los trabajadores.Sin embargo, en mi más reciente trabajo periodístico, he descubierto que hay una nueva amenaza para los mineros, sus familias y sus comunidades más grandes. Esta amenaza no proviene de ladrones influyentes que fuman puros y toman champagne. La minería es ahora uno de los negocios mas regulados en el mundo. Los Bancos no prestaran, las compañías aseguradoras no cubrirán y los gobiernos no darán licencias a empresas que quieran aperturar minas inseguras o contaminantes.En su lugar, he descubierto que la amenaza más grande para los mineros y sus familias viene de una elite de ambientalistas occidentales.El descubrimiento ha sido particularmente estremecedor porque he sido siempre un ambientalista de corazón. Quiero proteger el planeta para las futuras generaciones. Quiero asegurarme de que la industria limpie lo que ensucia y haga más el bien que el daño.Mi admiración por los ambientalistas comenzó a declinar cuando tuve la suerte de ser enviado a Rumania como corresponsal extranjero para el Financial Times. Allí cubrí una campaña de los ambientalistas occidentales en contra de una mina propuesta en Rosia Montana en la región Transilvanica del país.Era la historia usual. Los ambientalistas contaban como Gabriel Resources, una empresa minera canadiense, iba a contaminar el ambiente y reubicar por la fuerza a los pobladores antes de destruir su salvajismo primigenio. Pero cuando fui a ver la comunidad por mi mismo, encontré que casi todo lo que los ambientalistas estaban diciendo sobre del proyecto era engañoso, exagerado o simplemente bastante falso.Rosia Montana era ya una comunidad altamente contaminada debido a los 2000 años de minería en el área. La empresa minera de hecho, planeaba limpiar el desorden existente. Y los pobladores, en lugar de ser reubicados por la fuerza como los ambientalistas afirmaban, estaban haciendo cola para vender sus decrepitas casas a la compañía, la que estaba pagando muy por encima del precio de mercado.Fue sorprendente que los ambientalistas mientan, pero la parte mas impactante estaba por venir. Cuando hable con los ambientalistas occidentales, rápidamente emergió que querían cerrar la Mina porque sintieron que el desarrollo y prosperidad arruinaría el “idílico” estilo de vida rural de estos felices campesinos.Este “estilo de vida” incluye 70 por ciento de desempleo, dos tercios de la población no tiene agua corriente, y la mayoría de los lugareños tiene que usar dependencias en invierno, cuando la temperatura puede caer a 20 grados centígrados bajo cero (menos de 4 Fahrenheit). Un ambientalista (extranjero por supuesto) trato de persuadirme de que los lugareños en realidad prefieren montar caballos y carruajes antes que manejar un auto.Por supuesto, los pobladores de Rosia Montana querían una vida moderna – exactamente como el resto de nosotros. Querían baños privados y buenas escuelas y atención medica que la gran inversión y los nuevos trabajos traerían.Cuando deje el Financial Times, la difícil situación de estos pobladores nunca me dejo realmente. He cubierto muchas tragedias e historias infortunadas como periodista, pero nunca había cubierto una situación donde la solución a la pobreza tiene su oposición en educados Occidentales que piensan que la gente realmente es “pobre pero feliz.”Cuando un representante de Gabriel Resources me pidió escribir un folleto acerca del proyecto, decliné. Pero sugerí que si ellos no interferían editorialmente haría un documental.Reuní fondos extras y el documental Mine Your Own Business se estreno el Martes en el Denver Gold Forum en el Hyatt Regency Hotel in Denver. El film impactará e incomodará a aquellos que, como yo, incuestionablemente creyeron que los ambientalistas eran una fuerza del bien en el Mundo.En el proceso de producir Mine Your Own Business, comencé a mirar más allá de Rumania y encontré un patrón similar en comunidades muy diferentes en África y Sudamérica. Es una pena que mis compañeros izquierdistas y ambientalistas, que frecuentemente vienen de los países mas desarrollados, estén ahora tan en contra del desarrollo.Lo que no es triste -sino trágico- es que los verdaderos perdedores en este choque de culturas e ideologías son algunas de las personas más pobres en el planeta.*El término liberal significa en Estados Unidos casi exactamente lo contrario que en América Latina.Traducción: Edwar EscalantePhelim McAleer es un periodista irlandés, realizador de documentales y Asociado en el Moving Picture Institute (http://www.thempi.org/) y Director del nuevo documental, “Mine Your Own Business.” Contáctelo en http://www.mineyourownbusiness.org/Este artículo apareció originalmente en el Rocky Mountain News, 23 de Septiembre, 2006.
el caso iquitos no es ajeno a esto, no apoyo a ninguna minera o empresa similar a ese rubro, es mas estoy en total desacuerdo con la forma de privatizar los bosques, los derechos de propiedad deberian tenerlo los ciudadanos de loreto y no un ente gubernamental. peor los ambientalistas no dan soluciones los empeoran por cuestiones ideologicas totalmente inviables en cuestiones de desarrollo y progreso, pintando al ciudadano de los pueblos originarios como "el pobrecito" el que es feliz siendo pobre" , verdes por fuera rojos por dentro!!!

sábado, 19 de enero de 2008

Iquitos será sede de Foro Internacional sobre Autonomia Regional

Participaran especialistas de Europa y América





Analizar las iniciativas de autonomía regional y proponer lineamientos que conduzcan a una mayor libertad política y económica en los países que integran la región serán los temas principales del III Foro Internacional sobre la Libertad y Autonomía Regional a realizarse en Iquitos en noviembre próximo, según se acordó en el último evento de este tipo que se desarrolló recientemente en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia.





José Luis Tapia Rocha, Director General del ILE, quien participó como ponente en tan importante reunión, hizo una fundamentada alocución respecto a la visión y proyección que dicho organismo tiene en cuanto a la perspectiva de libertad y autonomía regional para Loreto. Factor que influyó en la determinación de designar a Iquitos como sede del próximo evento a realizarse en noviembre del 2008.




Sostuvo, además, que no toda autonomía esta ligada a los postulados liberales, pues existen dijo, aquellas de corte estatista que tienen como único fin concentrar el poder en escala regional. Solo aquellas que se conducen por los principios de la libertad son las que alcanzan la justicia y el desarrollo de los pueblos.

El II Foro convocado por Confederación Internacional para la Libertad y la Autonomía Regional –CONFILAR- fue organizado por el departamento de Santa Cruz. El próximo evento a desarrollarse en Iquitos, estará cargo del ILE y se espera la participación de connotados expositores de España, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Bolivia y México, autoridades de la región Loreto, entre otros.

martes, 8 de enero de 2008

Politicos de Iquitos, mas de emotividad que de razon



Escuchando la radio, escuche a un ex dirigente de la CGTP, hablar sobre el mercado, y sus disparatadas opinias al respecto, donde señala que el mercado es Inmoral y por lo tanto hay que regularlo, mejor apague mi radio, de escucharlo ya me dio ganas de vomitar y sobre todo cuando el periodista zalamero solo atina a decir "si" "si", (mejor les invito a mi circulo para darles una paliza academica) en el mercado existe todo lo que los individuos necesitan, y si en el mercado hay prostitucion, es por que individuos como el ex dirigente sindicalista y como el periodista zalamero quieren prostitutas, el mercado es el reflejo de lo que los ciudadanos quieren, si nadie quisiera eso, tenaganlo por seguro que nada de eso existiria, y yo estoy de acuerdo que acabemos con esos vicios (droga, prostitucion, etc) pero eso no podra eliminarlo una ley, eso se llama educacion señores y la educacion parte de casa, de la familia de los padres, y en ultima de las Iglesias, y organizaciones parecidas, y si hay mucho de esos vicios en nuestra sociedad es por que esas instituciones no cumplenm su verdader funcion, o estan dejando de hacerla, señores padres de familia, pastores, "curas" , etc pongansen las pilas!!





En otra reunion que fue invitado, escuche otra disparata opinion acerca del libre mercado (diske de un politico) señalando que en un sistema liberal vemos a las personas como estadisticas, y que pretendemos dar un "colchon" social para que cuando se de el cambio de un sistema a otro esas personas no sufran mucho, alegando que ese 2% o 3% son 10mil 15 mil personas, y cuando se conoce la realidad se acepta que el estado "todo poderoso" venga y nos ayude, mas emotivo no podria ser, pero lastima no soy uno mas que lo escuchara y dejara llevar por su emotividad (solo le faltaba un arpa) en primer lugar, en un sistema liberal no se eliminara los pobres (eso es hasta biblico) pero los pobres seran menos, y vaya que pobres, con la capacidad de comprarse un carro al año, y para los mas pobres en extremo hay un plan (a lo que el llama su cochon social) para que puedan satisfacer sus necesidades, cono bonos(de aliemento, educacion, salud, etc) donde el pobre elija en que entidad canjeara ese bono(obvio que elejira un privado) y lo que me da lastima es que diga que el antes era "Liberal" lo cual no lo creo, por que el que conoce las ideas liberales ya no vuelve hacer el mismo, por que conoce la verdad que por mucho tiempo se la sido oculta, y ser liberal es de principios no de "boca" y no creo que haya abandonado sus principios, lamentablemente nuestros dirigentes y politicos piensan como estos dos casos, en nombre de la emotividad nos llevan a su mundo de "Oz" y nos dejan sin alimentos, con malos servicios, nos llevan al totalitarismo, son complices de la tirania, por eso digo que los politicos de iquitos, son mas de emotividad que de razon




Primero razona... luego escucha tu corazon

domingo, 6 de enero de 2008

PRIMERA REUNION DE BLOGGERS - IQUITOS

El dia de ayer (viernes 4 de enero del 2008) se llevo a cabo la primera reunion de BLOGGERS de iquitos, donde pude conocer a muchos de los Bloggers de esta bella ciudad, la verde los blogs (por que hay para todos los gustos, desde "ciencia" (no se a que llamaran ellos ciencia, eso es el problema de no conocer bien los conceptos de las cosas) Arte, personales, Jovenes Politicos Liberales, y hasta cosas de niñas extraviados en sus propia mente) los blogs en dad es que no esperaba encontrar tantos (creo que lo mismo penso juan arrelano, por eso se animo a mandar la primera ronda de cerveza sin antes haber visto la cantidad de bloggers que asistirian) donde se compartio diversas opiniones acerca del papel en los ultimos tiempos de los BLOGS, dicha reunion fue llevado a cabo por la iniciativa del "Globalizado" Juan Arellano, con la colaboracion de otros Bloggers Locales, mas alla de la diversidad de las tematicas la actualidad son fuente de consulta mas importante de la web, ya que recae sobre ella una veracidad mas confiable, donde la verdadera Libertad de expresion se pone a manifiesto, yo felicito a todos los "BLOGGERS" y les animos a seguir escribiendo, y no se dejen magullar por ningun señor que pretende ser el "caballero de opinion" (recuerden los valoraciones son subjetivas) y por mas que les digan que escriben "Webadas", siempre hay alguien que los LEE.

BLOGGERS ASISTENTES
Isaac Ocampo : http://www.delaselvasuwebon.blogspot.com/
Franz Max : http://www.franzliberal.blogspot.com/ / http://www.liberalesdeloreto.blogspot.com/
Paco Bardales: http://www.pakobardales.blogspot.com/
Miguel Checa B. : http://www.desdelamazonialoretana.blogspot.com/
Fernando Najar: http://www.fernandonajar.blogspot.com/
Angelo Mitidieri R. : http://www.atonra.com/
Liceth Vela Alegria: http://www.bastet.atonra.com/
Ramiro celis: http://www.ramirocelis/ / http://www.iquitosnews.blogspot.com/
Nicole Mitidieri R. : http://www.aldia.atonra.com/ / http://www.nicole-mitidieri.blogspot.com/
Juan Arellano: http://www.arellanos.blogspot.com/
Ruben Manrique: http://www.rubenrenato.blogspot.com/
Piero: http://www.perox.blogspot.com/
Yosua "el Ushi" Coblents: http://www.yozua.blogspot.com/
Luz : http://www.medicenluza.blogspot.com/
Gloria Alejo: http://www.gloriux.blogspot.com/
Oscar "el wambrillo" vela: http://www.patriaylibertad.blogspot.com/
Jhosse Alegria: http://www.razonylibertad.blogspot.com/

Bloggers charapas

miércoles, 26 de diciembre de 2007

¿Jesus, Caviar Moderno?

Leyendo los Principales diarios del pais, y claro que no dejo de leer "el correo", lei como siempre la columna de Aldo Mareategui (director del mencionado diario), me resulto muy preciso e irreverente su comentario y sobre todo muy bueno





Por allí he leído la sugerente tesis de que Jesús sería “caviar” de vivir hoy en día. Permítome especular cordialmente sobre ella, sin ánimo de incordiar y de comenzarla otra vez con el autor. Que la tome de buena guisa y que esto sirva también para que un siempre perplejo libretista televisivo populistoide entienda qué es un “caviar”. La verdad, no me imagino a Jesús como un ex comunista cincuentón (y otrora adolescente cucufato) chambeando en una ONG financiada por el Imperio actual o por culposos “progres europeos”, ganando en euros, con la foto de Danielle Mitterrand o Noam Chomsky o Stiglitz en la oficina abrazándolo, haciendo “business” con los derechos humanos y la ecología, manejando una 4x4, cenando en “La Gloria”, desayunando en “La Baguette”, almorzando en “Pescados Capitales”, perorando sin rodeos en algún programa caviar por cable, escribiendo largas tonteras en las revistas oenegeras, hablando por rojas radios jesuitas en provincias, metiéndole latigazos no a los mercaderes del templo sino a los comuneros que no quieran votar en contra de un proyecto de desarrollo minero, coqueteando con Chavez y Evo, juergueando en el Jazz Zone con alguna “Susy”, yendo al estadio con algún “Balo” y emborrachándose con algún “Toño” poético, con una columna en algún diario numérico, recibiendo algún premio de esos que se dan entre ellos, patrocinando causas de familiares en la Corte Interamericana a través del Congreso como asesor (y cobrando encima honorarios por éxito), tratando de olvidar las suculentas consultorías que alguna vez hizo para el gobierno de Fujimori, usufructuando becas yanquis, viviendo en una casona en Barranco o un lindo “depa” en Miraflores, veraneando en Bujama o en Costa del Sol como alguna sexy y madura conductora feminista por cable (pero criticando que las playas del Km 100 sean cerradas), ganando harta plata en la Bolsa como algún Pedro (al mismo tiempo que critica la minería y las exenciones fiscales bursátiles como éste), acudiendo a la consulta de Coqui o de Max, pagando el Markham a sus hijos (¡ya el Franco se choleó!), metiéndose cuernos entre amigos a la francesa, buscando siempre sacarle dinero al Estado a través de asesorías, visitando a “Chachi” en la librería para rajar de los “fascistas”, escribiendo “poemas” como “Sacha sacha, chimi, chimi” y siendo elogiado por algún Abelardo, lavándole el cerebro a los jueces en caros talleres con su ONG, ocupando eternamente un suculento puesto directivo o académico en una capturada universidad (sin pagarle gratificaciones a los obreros), haciéndole cachuelos a Allan en Defensa, rejuveneciendo un antiaprismo juvenil, citando constantemente a Flores Galindo y Arguedas, disculpando al MRTA, metiendo a toda La Sagrada Familia a trabajar en la CVR, generando sesudos libros como La papa y la conquista: un atrevido enfoque sobre los circuitos de la economía campesina en Vischongo alto y el racismo limeño actual. No, no lo veo de “caviar

jueves, 20 de diciembre de 2007

¿Simpatía por el diablo?

Me dice una experta que quien escribe “Blog” debería, en ciertos casos, tratar de sí mismo. Y aunque no creo que yo mismo sea un tema interesante, intentaré hacer caso de mi excelente asesora contándoles que mis ideas sobre el funcionamiento de la sociedad humana, las adquirí en el colegio y el liceo, mediante la observación de lo que ocurre en recreos y pasillos, con y sin intervención de los maestros y profesores. Reflexionando sobre lo que veía –y en lo que participaba– pronto entendí del gobierno, que no es más que un monopolio de la fuerza, que también se origina por la fuerza, pero se sostiene por la paradoja de ser preferible a la anarquía. Que las normas positivas, impuestas por un poder ilimitado, son generalmente opresivas, frecuentemente insufribles, y siempre incapaces de lograr sus declarados objetivos. –logrando con frecuencia los contrarios– Que la propiedad privada, y su intercambio lucrativo, es consustancial con la naturaleza humana; y que atacar las primeras es destruir la segunda. Del como se puede aprender eso en recreos y pasillos, es algo sobre lo que tendré que escribir algún día.Claro esta; aquello llegó a hacerme pensar que sufría yo un grabe caso de simpatía por el diablo. Tanto oí desde las cátedras y los pulpitos, la política y la prensa, que el capitalismo era malo, y el socialismo bueno. Que sinceramente traté, sin éxito, en mi adolescencia de pasarme al lado bueno. Pues, fue entonces cuando comencé a notar, que mis conclusiones, sobre el mundo que me rodeaba, parecían conducirme al otro lado; aquel que me decían, era el malo. Mientras más me esforzaba en entender el marxismo, el socialismo cristiano, la socialdemocracia, o cualquiera versión del supuesto lado bueno. Menos sentido le encontraba, más contradicciones le veía; y más absurdo me parecía lo que sus máximos exponentes intelectuales afirmaban. Todo aquel asunto del valor trabajo y la plusvalía, que otros abrazaban tan tranquilamente, seguían atravesándoseme con que, lo que se decía ahí, era que si todos dedicábamos el mismo tiempo, y llenábamos el mismo número de hojas, debíamos tener entonces todos la misma nota, en el mismo examen. Intentarlo me parecía absurdo, además de destructivo. Y en última instancia, imposible de realizar. Pero sobre todo profundamente injusto. Digamos que todos tenemos la misma nota, porque todos trabajamos igual, ya que eso es supuestamente lo justo ¿Y como demonios se calcula entonces cual es la nota que todos obtuvimos? Ninguna respuesta era justa. ¿Cómo podía ser justo lo que conduce a la injusticia? Para colmo, los supuestos malvados me parecían, con demasiada frecuencia, gentes decentes y trabajadoras. Y los supuestos héroes, unos envidiosos vagos e incapaces, royendo la miseria de su propia impotencia; cuando no unos sinvergüenzas que hacían del poder su comercio, y de la arbitrariedad su Ley. Aquello no tenía el menor sentido. Con 19 años, y tras haber leído desde El Capital hasta la encíclica Populorum Progresium, finalmente me rendí. Yo era liberal, y lo había sido, irremediablemente, desde que comencé a ejercitar seriamente el uso de la razón. Mis primeras conclusiones del colegio sobre la naturaleza del hombre, la sociedad y el comercio eran la base de mis ideas. Y nada de lo que intentará lograría cambiar eso. El barniz de marxismo –o de cualquier socialismo– con el que intentara taparlo, se me descascararía mucho más rápido de lo que podía aplicármelo. Es más, mientras más intentaba alejarme de mis primeras conclusiones, más me afirmaba en ellas; al punto de irlas ampliando y desarrollando, casi en contra de mi voluntad. Asumido entonces ese hecho inevitable de ser liberal; dejé de buscar lo contrario, para tratar de entender, en sus grandes exponentes intelectuales, aquello que parecía perseguirme desde dentro. Y lentamente pude irme reencontrado –con enorme satisfacción y autentico placer– con mis propias ideas; sólo que mucho mejor desarrolladas, por quienes las habían pensado mucho antes, y con otras que totalmente nuevas para mí, así como con una visión de un pensamiento vivo en el tiempo, pues desde Smith hasta Hayek es mucho lo que evolucionó el pensamiento liberal, tanto que fue poco excepto sus extraordinarias intuiciones lo que quedó de los clásicos realmente en pie. Estudiando las fuentes incluso se llega eventualmente a entender que un siglo antes de La Riqueza de Las Naciones ya se habían encontrado –y olvidado– las soluciones al callejón sin salida de la teoría del valor clásica. Pero lo importante, a título personal, que no tardé en comprender fue que simpatía por el diablo, no era lo que había tenido al principio. Era aquel conjunto de sandeces, llamado socialismo, que explotando la envidia y la ignorancia de los más, conducen al vicio de la ilimitada arrogancia de los menos al poder; para crear así, no el paraíso que prometían, sino el más completo y dantesco infierno en la tierra.
por : Guillermo Rodríguez González
Doctor en Ciencias Económicas, Directivo Nacional del movimiento liberal Resistencia Civil y director del semario web TercerPolo en Caracas / Venezuela

domingo, 16 de diciembre de 2007

" EL MARXISMO ES UNA ESPECIE DE ALQUIMIA "

Invitado por la UPC, el sociólogo argentino Carlos Sabino nos visitó para presentar su libro autobiográfico Todos nos equivocamos. Los errores del pensamiento socialista. En esta entrevista nos explica por qué abandonó el marxismo para convertirse en un fiel creyente de la libertad.
Correo: ¿Su último libro, más que una autobiografía, es el relato de una jornada intelectual?

Carlos Sabino: Es correcto. Es una jornada casi circular. En cierta manera borgiana. Siempre me gustó la consistencia lógica de los planteamientos y nunca me detuve en etapas intermedias. Por eso, dentro de esa izquierda que flotaba a fines de los cincuenta en Argentina, opté por el marxismo directamente. De esa posición de extrema izquierda, después de muchos experimentos, vivencias y lecturas, fui abandonando las falacias del marxismo, hasta que encontré un santuario en el pensamiento liberal clásico.

C: ¿Por qué comenzó su aventura desde la orilla del marxismo?

CS: Mirá, todos los jóvenes descubren que hay cosas malas en este mundo y sueñan con cambiarlas. Además, quieren que ese cambio sea rápido y profundo, para que su propia generación lo disfrute. Ese es el atractivo principal del marxismo, que te proporciona, aparentemente, una herramienta científica para cambiar todo rápidamente y para mejor. Es como una especie de alquimia.

C: ¿La experiencia clave que determinó esa ruptura con el marxismo fue el gobierno de Salvador Allende?

CS: Esa fue una experiencia que me marcó profundamente. Por un lado el tema de la carestía. Tener que hacer cola para comprar hasta el papel higiénico es una situación denigrante. En ese sentido era un capitalista práctico…

C: ¿Eso se solucionaba mudándose a otro país?

CS: Es cierto y por eso me trasladé al Perú de Velasco Alvarado. Pero el otro tema que me marcó fue constatar la emergencia de una clase dominante nueva conformada por una casta de funcionarios, la mayoría totalmente incapaces, pero leales y fieles al partido y con una gran “virtud”, la de decir sí a todo. El sector público, comandado por esta casta, se termina apropiando del poder y en realidad hacían lo mismo que la vieja burguesía o incluso peor. Esa contradicción me llevó a revisar las obras de Marx, para terminar descubriendo que todo ese rollo de la lucha de clases no tiene ningún rigor científico, ni sociológico ni económico.

C: ¿Su conversión al liberalismo fue consecuencia de un aburguesamiento?

CS: No. Mi aburguesamiento fue anterior. Yo llego a Venezuela porque buscaba vivir en un país capitalista. Lo otro, ya lo sabía bien, era un infierno. La parte teórica me cuesta reconstruirla porque todavía seguía pensando como marxista…

C: ¿Por su formación sociológica?

CS: No. Era una tara de la educación en general. En todas las universidades la línea ideológica era la misma y estaba basada en la teoría de la dependencia. Somos pobres porque otros son ricos. Sólo cuando descubro a autores como Adam Smith, Hayek o Friedman encuentro las herramientas que me permiten romper con ese lastre ideológico de la juventud.

C: ¿A qué herramientas se refiere?

CS: Una mejor y más realista explicación de lo que pasa en la vida social, que no es la historia de la lucha de clases. Es como que voy un paso atrás hasta encontrar el punto donde Marx comienza sus desvaríos económicos y que explican su única constante, el fracaso. Además, esa pulsión anarcoide que me había sensibilizado contra el poder del Estado sobre el individuo, me permite dar ese salto.

C: ¿El liberalismo es una forma de anarquismo?

CS: De una ideología a otra siempre hay puentes, pero el liberalismo no mide al Estado desde una perspectiva cuantitativa. Lo que le interesa es que funcione y no que estorbe. Por eso propugna que se concentre en las funciones que le son inherentes.

C: Habiéndose establecido en un país libre y capitalista como la Venezuela de los setenta, ¿qué se siente ahora vivir bajo el yugo chavista?

CS: Es muy triste ver cómo se repiten los mismos errores e incluso, desde un punto de vista intelectual, degradados. Si bien creo que Allende también buscaba imponer un socialismo totalitario, era un hombre que había leído y luchado en política lealmente durante muchos años...

C: Bueno, Chávez también aceptó su reciente derrota lealmente…

CS: Chávez comienza su carrera con noventa cadáveres sobre sus espaldas. Es el arquetipo del gorila y eso es lo que lamentablemente una parte de la izquierda apoya en él. Esta última derrota no la aceptó gallardamente. Los militares tuvieron que decirle que no saldrían a reprimir a la gente si concretaba su intento de fraude para que entrara en razón. Luego quiso jugar la carta de demócrata, pero le duró menos de 48 horas

C: ¿Esta derrota de Chávez es tan sólo un percance?

CS: Como dijo Winston Churchill luego de la derrota de los nazis en el Norte de Africa, no es el principio del fin, pero sí el fin del principio. Invitado por la UPC, el sociólogo argentino Carlos Sabino nos visitó para presentar su libro autobiográfico Todos nos equivocamos. Los errores del pensamiento socialista. En esta entrevista nos explica por qué abandonó el marxismo para convertirse en un fiel creyente de la libertad.
Correo: ¿Su último libro, más que una autobiografía, es el relato de una jornada intelectual?

Carlos Sabino: Es correcto. Es una jornada casi circular. En cierta manera borgiana. Siempre me gustó la consistencia lógica de los planteamientos y nunca me detuve en etapas intermedias. Por eso, dentro de esa izquierda que flotaba a fines de los cincuenta en Argentina, opté por el marxismo directamente. De esa posición de extrema izquierda, después de muchos experimentos, vivencias y lecturas, fui abandonando las falacias del marxismo, hasta que encontré un santuario en el pensamiento liberal clásico.

C: ¿Por qué comenzó su aventura desde la orilla del marxismo?

CS: Mirá, todos los jóvenes descubren que hay cosas malas en este mundo y sueñan con cambiarlas. Además, quieren que ese cambio sea rápido y profundo, para que su propia generación lo disfrute. Ese es el atractivo principal del marxismo, que te proporciona, aparentemente, una herramienta científica para cambiar todo rápidamente y para mejor. Es como una especie de alquimia.

C: ¿La experiencia clave que determinó esa ruptura con el marxismo fue el gobierno de Salvador Allende?

CS: Esa fue una experiencia que me marcó profundamente. Por un lado el tema de la carestía. Tener que hacer cola para comprar hasta el papel higiénico es una situación denigrante. En ese sentido era un capitalista práctico…

C: ¿Eso se solucionaba mudándose a otro país?

CS: Es cierto y por eso me trasladé al Perú de Velasco Alvarado. Pero el otro tema que me marcó fue constatar la emergencia de una clase dominante nueva conformada por una casta de funcionarios, la mayoría totalmente incapaces, pero leales y fieles al partido y con una gran “virtud”, la de decir sí a todo. El sector público, comandado por esta casta, se termina apropiando del poder y en realidad hacían lo mismo que la vieja burguesía o incluso peor. Esa contradicción me llevó a revisar las obras de Marx, para terminar descubriendo que todo ese rollo de la lucha de clases no tiene ningún rigor científico, ni sociológico ni económico.

C: ¿Su conversión al liberalismo fue consecuencia de un aburguesamiento?

CS: No. Mi aburguesamiento fue anterior. Yo llego a Venezuela porque buscaba vivir en un país capitalista. Lo otro, ya lo sabía bien, era un infierno. La parte teórica me cuesta reconstruirla porque todavía seguía pensando como marxista…

C: ¿Por su formación sociológica?

CS: No. Era una tara de la educación en general. En todas las universidades la línea ideológica era la misma y estaba basada en la teoría de la dependencia. Somos pobres porque otros son ricos. Sólo cuando descubro a autores como Adam Smith, Hayek o Friedman encuentro las herramientas que me permiten romper con ese lastre ideológico de la juventud.

C: ¿A qué herramientas se refiere?

CS: Una mejor y más realista explicación de lo que pasa en la vida social, que no es la historia de la lucha de clases. Es como que voy un paso atrás hasta encontrar el punto donde Marx comienza sus desvaríos económicos y que explican su única constante, el fracaso. Además, esa pulsión anarcoide que me había sensibilizado contra el poder del Estado sobre el individuo, me permite dar ese salto.

C: ¿El liberalismo es una forma de anarquismo?

CS: De una ideología a otra siempre hay puentes, pero el liberalismo no mide al Estado desde una perspectiva cuantitativa. Lo que le interesa es que funcione y no que estorbe. Por eso propugna que se concentre en las funciones que le son inherentes.

C: Habiéndose establecido en un país libre y capitalista como la Venezuela de los setenta, ¿qué se siente ahora vivir bajo el yugo chavista?

CS: Es muy triste ver cómo se repiten los mismos errores e incluso, desde un punto de vista intelectual, degradados. Si bien creo que Allende también buscaba imponer un socialismo totalitario, era un hombre que había leído y luchado en política lealmente durante muchos años...

C: Bueno, Chávez también aceptó su reciente derrota lealmente…

CS: Chávez comienza su carrera con noventa cadáveres sobre sus espaldas. Es el arquetipo del gorila y eso es lo que lamentablemente una parte de la izquierda apoya en él. Esta última derrota no la aceptó gallardamente. Los militares tuvieron que decirle que no saldrían a reprimir a la gente si concretaba su intento de fraude para que entrara en razón. Luego quiso jugar la carta de demócrata, pero le duró menos de 48 horas

C: ¿Esta derrota de Chávez es tan sólo un percance?

CS: Como dijo Winston Churchill luego de la derrota de los nazis en el Norte de Africa, no es el principio del fin, pero sí el fin del principio. Invitado por la UPC, el sociólogo argentino Carlos Sabino nos visitó para presentar su libro autobiográfico Todos nos equivocamos. Los errores del pensamiento socialista. En esta entrevista nos explica por qué abandonó el marxismo para convertirse en un fiel creyente de la libertad.

Correo: ¿Su último libro, más que una autobiografía, es el relato de una jornada intelectual?

Carlos Sabino: Es correcto. Es una jornada casi circular. En cierta manera borgiana. Siempre me gustó la consistencia lógica de los planteamientos y nunca me detuve en etapas intermedias. Por eso, dentro de esa izquierda que flotaba a fines de los cincuenta en Argentina, opté por el marxismo directamente. De esa posición de extrema izquierda, después de muchos experimentos, vivencias y lecturas, fui abandonando las falacias del marxismo, hasta que encontré un santuario en el pensamiento liberal clásico.

C: ¿Por qué comenzó su aventura desde la orilla del marxismo?

CS: Mirá, todos los jóvenes descubren que hay cosas malas en este mundo y sueñan con cambiarlas. Además, quieren que ese cambio sea rápido y profundo, para que su propia generación lo disfrute. Ese es el atractivo principal del marxismo, que te proporciona, aparentemente, una herramienta científica para cambiar todo rápidamente y para mejor. Es como una especie de alquimia.

C: ¿La experiencia clave que determinó esa ruptura con el marxismo fue el gobierno de Salvador Allende?

CS: Esa fue una experiencia que me marcó profundamente. Por un lado el tema de la carestía. Tener que hacer cola para comprar hasta el papel higiénico es una situación denigrante. En ese sentido era un capitalista práctico…

C: ¿Eso se solucionaba mudándose a otro país?

CS: Es cierto y por eso me trasladé al Perú de Velasco Alvarado. Pero el otro tema que me marcó fue constatar la emergencia de una clase dominante nueva conformada por una casta de funcionarios, la mayoría totalmente incapaces, pero leales y fieles al partido y con una gran “virtud”, la de decir sí a todo. El sector público, comandado por esta casta, se termina apropiando del poder y en realidad hacían lo mismo que la vieja burguesía o incluso peor. Esa contradicción me llevó a revisar las obras de Marx, para terminar descubriendo que todo ese rollo de la lucha de clases no tiene ningún rigor científico, ni sociológico ni económico.

C: ¿Su conversión al liberalismo fue consecuencia de un aburguesamiento?

CS: No. Mi aburguesamiento fue anterior. Yo llego a Venezuela porque buscaba vivir en un país capitalista. Lo otro, ya lo sabía bien, era un infierno. La parte teórica me cuesta reconstruirla porque todavía seguía pensando como marxista…

C: ¿Por su formación sociológica?

CS: No. Era una tara de la educación en general. En todas las universidades la línea ideológica era la misma y estaba basada en la teoría de la dependencia. Somos pobres porque otros son ricos. Sólo cuando descubro a autores como Adam Smith, Hayek o Friedman encuentro las herramientas que me permiten romper con ese lastre ideológico de la juventud.

C: ¿A qué herramientas se refiere?

CS: Una mejor y más realista explicación de lo que pasa en la vida social, que no es la historia de la lucha de clases. Es como que voy un paso atrás hasta encontrar el punto donde Marx comienza sus desvaríos económicos y que explican su única constante, el fracaso. Además, esa pulsión anarcoide que me había sensibilizado contra el poder del Estado sobre el individuo, me permite dar ese salto.

C: ¿El liberalismo es una forma de anarquismo?

CS: De una ideología a otra siempre hay puentes, pero el liberalismo no mide al Estado desde una perspectiva cuantitativa. Lo que le interesa es que funcione y no que estorbe. Por eso propugna que se concentre en las funciones que le son inherentes.

C: Habiéndose establecido en un país libre y capitalista como la Venezuela de los setenta, ¿qué se siente ahora vivir bajo el yugo chavista?

CS: Es muy triste ver cómo se repiten los mismos errores e incluso, desde un punto de vista intelectual, degradados. Si bien creo que Allende también buscaba imponer un socialismo totalitario, era un hombre que había leído y luchado en política lealmente durante muchos años...

C: Bueno, Chávez también aceptó su reciente derrota lealmente…

CS: Chávez comienza su carrera con noventa cadáveres sobre sus espaldas. Es el arquetipo del gorila y eso es lo que lamentablemente una parte de la izquierda apoya en él. Esta última derrota no la aceptó gallardamente. Los militares tuvieron que decirle que no saldrían a reprimir a la gente si concretaba su intento de fraude para que entrara en razón. Luego quiso jugar la carta de demócrata, pero le duró menos de 48 horas

C: ¿Esta derrota de Chávez es tan sólo un percance?

CS: Como dijo Winston Churchill luego de la derrota de los nazis en el Norte de Africa, no es el principio del fin, pero sí el fin del principio.

Del Diario CORREO :Lima 16 de Diciembre del 2007 :: Año: XXI :: Edición: 9999